Cuando un blog muere

Estándar

Hoy revisando mis páginas de Internet favoritas, me enteré de que el blog de Taly ha muerto. El blog sigue ahí, si lo buscas en Google te aparece, pero Taly, a la que no conozco personalmente y de quien solo se que es de Argentina y que le gusta la serie de Buffy La caza vampiros, escribió su último post. El post de la despedida.

 Durante mucho tiempo visite este blog. Siempre lo leía porque me gustaba mucho la manera de escribir de esta chica, tenía los links de descarga de los comics de Buffy, hacia reviews de series y películas y me parecían muy divertidas sus anécdotas. Pero todo llega a un fin.

Parece tonto, pero al leer el último post de este blog, me vino ese sentimiento de perder algo a lo que estas acostumbrada, algo que es familiar y forma parte de tu rutina.

De todas maneras desde este blog, que siempre esta también al borde de morir, le doy la despedida al blog de Taly.

Anuncios

Mucho tiempo sin atender mi blog

Estándar

Hoy me di cuenta de que hace mucho tiempo que no escribía nada en el blog. Siempre que visito un blog y veo que la persona hace muchos meses que no escribe nada, siempre pienso (sin querer): “La gente sí que es, crean un blog y después escriben en él una vez al año”. Claro, ahora veo que yo soy una de esas personas.

El problema es que entre los estudios y las ocupaciones de la vida diaria (aquella que no tiene que ver con la vida virtual), puede resultar muy difícil mantener un blog, que aunque es muy sencillo, requiere de cierta atención.

No sé con cuanta frecuencia escriba en el futuro, pero sé que ahora cuando vea un blog que hace tiempo este sin actualizar, voy a ser más comprensiva con esa persona y recordaré que seguramente esa persona al igual que yo, está muy ocupada.

iCloud: una bonita manera de poner tus archivos más importantes en las manos de Aplee

Estándar

Primero debo de decir que amo los productos de Aplee. Me parece que sus diseños son increíbles y aunque solo he comprado apps en iTunes, me parece que es una excelente manera de comprar musica y videos legalmente (aunque claro yo nunca he comprado nada de eso).  Pero el problema es que me incomoda sobre manera el nuevo servicio de iCloud.

¿Por qué, preguntarás, si es una manera excelente de conectar todo tu contenido a tu computadora, tu ipod, tu iphone, etc?. Bueno eso me parece genial, pero lo que no me gusta es el hecho de que colocas esa información en algún lugar de la Web, donde la compañía Apple maneja este servicio y tiene acceso a esta información. Y ustedes dirán, ¿acaso tienes información tan importante que temes que la compañía te la va a quitar o cuál es tu problema?

Por supuesto que no tengo información importante, ni en mi computadora se encuentra ningún secreto de estado,  pero siempre me ha molestado que ahora todo tenga que estar en la web, como Facebook (artículo sobre este tema)  que guarda toda tu información, todas tus fotos y una vez que lo colocas ahí puedes creer que con simplemente borrar la cuenta listo, pero no, la información se la queda la compañía y ahí  me pregunto yo,  ¿para qué quieren ellos esa información?

Posiblemente debo de parecer una de esas personas que creen que todas las compañías están confabuladas para robar tu información privada y saber todo sobre ti. Pero eso no es lo que me molesta. Me molesta la idea de que llega un punto en que yo no puedo controlar mi privacidad, llega un momento en que le tengo que ceder esos derechos a alguien que no conozco, simplemente para utilizar  un servicio de internet.

Me fastidian esos servicios que hay ahora que te ofrecen la posibilidad de tener una especie de discos duros pero en internet donde puedes guardar tus fotos, música y videos para que no ocupen tanto espacio en la computadora. Y si me gusta esa idea, pero no dejo de pensar que una vez que das la autorización para guardar cosas en ese lugar nunca puedes estar totalmente seguro de hasta qué punto es confiable el servicio y que es lo que le puede ocurrir a esa información.

Claro, riesgos hay en todas partes: un virus puede dañar tu computadora y borrar tus archivos, alguien puede hackear tus cuentas de correo, etc. Supongo que al final del día se trata del tipo de persona que seas. Yo por mi parte no pienso utilizar este sistema por el momento, pero no dejo de reconocer que tienen sus grandes ventajas. iCloud puede ser muy útil y si eres una persona que se siente más segura y confiada, deberías intentarlo. Si eres como yo… simplemente no lo intentarás.

Finalmente aquí les dejo un video bastante gracioso que hicieron en el programa The Soup (que me encanta), sobre iCloud. bueno no pude poner el video (no agarra el link), pero les dejo el link, se llama: iCloud Domination

Soñando con no soñar nada: pesadilla

Estándar

Dormía, o por lo menos intentaba hacerlo. Vueltas y vueltas, la mis canción y las mismas acciones. Un guion que no cambia. Actores de la misma odisea.

Pesadilla que se repite y se convierte en plaga de las noches en que los recuerdos se hacen presentes. No lo niega, sabe bien que todo lo que ve es un reflejo de lo más profundo de su alma. Ahí se encuentra con lo peor y lo mejor de ella misma. Llora y ríe con locura. Ama y odia hasta la muerte.

Pesadilla que la comprime en un mar de nervios y pasos que no dejaran ninguna huella en la vida real. Cuando sus ojos se habrán parte del sueño será olvidado pero la angustia será la misma y la acompañara el resto del día.

Unas pastillas podrían ser la solución. Dormir sin ver nada, morir por un rato, soñar en negro. Las toma, lo logra, las deja, y vuelven.

¿Qué daría ella por soñar con un cielo negro que no refleja estrellas y que tiene la luna perdida? Así podría contemplar para siempre ese cielo oscuro. Y despertar mucho después.

El Estilo del Periodista Resumen Parte 1

Estándar

 Resumen: primera parte de que es el estilo, y que podemos utilizar para mejor nuestro estilo al escribir.

       EL  ESTILO

Podemos establecer en primer  lugar una  división entre estilos correctos e incorrectos; y después, literarios y no literarios.

El estilo simplemente correcto, puede apreciarse en las noticias bien escritas y sin excesivas pretensiones, donde el periodista no traslada sus aspectos personales y donde maneja un lenguaje objetivo. El estilo incorrecto de relaciona más con los errores gramaticales y de sintaxis, o con el empleo de unas formulas, giros, o frases que no convienen al tipo de escrito que manejamos.

Incluso en el leguaje puramente informativo y correcto se puede buscar el estilo personal, ya desde la misma entradilla.

EL BUEN ESTILO

El estilo es la claridad: El estilo periodístico ha de esculpirse con claridad, sin ambigüedades.  “Un frase periodística tiene que estar construida de tal forma que no sólo se entienda bien, sino que no se pueda entender de otra manera”.

A veces, ese doble significado casual da lugar a conjuntos un tanto chuscos, inopinadamente humorísticos y en ocasiones con doble sentido chabacano.

Ejemplos:

“El hijo de un tenor siciliano descubre en Almagro el órgano de su padre” (subtitulo)

“Dos mujeres mueren al chocar el coche en el que viajaban con otro” (titular)

Y si le damos deliberadamente un doble sentido, debemos conseguir que ambos significados tengan razón de ser. —à revisar Pág. 307.

 

Ordenación lógica: “La  claridad exige la lógica y la ordenación expositiva, que no se dan a menudo”. El buen estilo del informador se aprecia en la estructura de que dota a sus artículos, noticias, o reportajes. Apoyarse sobre todo en la coherencia, por lo tanto, y en progresión de la ideas, por otro: no se pueden dar saltos argumentales en el vacío. “Jamás escribas nada que tu no entiendas”

El estilo es la sorpresa: El dominio del estilo correcto nos permitirá entrar en el estilo literario. El estilo literario se basa principalmente en la sorpresa. El lector ha de toparse con pequeños sobre saltos  en el texto, que le harán disfrutar y alejarse del tedio.

Por ejemplo, cada vez que el articulista intuya que va a redactar lo que el lector espera, deberá cambiar la formula, al menos en la segunda parte de la frase. Y sorprenderle. Si estamos tentados de escribir que en aquel acto social “había tanta gente que no cabía ni un alfiler”-frase que el  lector cree que terminara así una vez que ha visto cómo se empieza-, podremos sorprenderle desde varias perspectivas: por ejemplo, desde el vocabulario, escribiendo, que “no cabía un bigudí” (un alfiler de pelo, usado normalmente para sujetar el mono); o desde la sintaxis y la construcción: “había tanta gente que los alfileres se quedaron fuera”. Expresadas de esta manera, esas frases pueden aligerar la exposición y servir de leve divertimiento al lector.

La sorpresa no sólo debe ser formal. También de contenido: el articulista podrá desarrollar determinada trama- pequeña, por fuerza- y dar de repente un volantazo para salir por donde nadie lo esperaba. Eso transmitirá cierto aire de genialidad, con tal de que la conclusión no resulte descabellada. (y si resulta descabellada, que resulte graciosa).—àrevisar ejemplo en la pagina 309

Otra formula de terminar en sorpresa consiste en situar juntas palabras extrañas entre sí. Por ejemplo, asociar un nombre concreto con otro abstracto: “Tienes que operarte del carácter” “Voy a casa a cambiarme de traje y de marido” “He salido deprisa de mi casa y se me ha olvidado la sonrisa”.

El estilo es el humor: El humor representa una variedad de la sorpresa. Y forma parte esencial del estilo. Se puede manifestar incluso en textos informativos, pero eso requiere de cierta elegancia para que el periodista no quede como un graciosillo.

Ejemplo: “Ya la sola mención del nombre da dolor de cabeza: migraña”

Pero el articulista no deberá tanto hacer chistes como seguir un relato lúdico. Par ello, un recurso muy utilizado consiste en reducir al absurdo las tesis que se refutan; y otros parten de la contraposición – la paradoja- de ideas o hechos, o de la reiteración – uno de los recursos del chiste es la repetición de una expresión, una idea, o una frase-, o  de la personificación y la reificación (hacer que los objetos adopten un papel humano y viceversa).

El efecto humorístico no se puede escribir de cualquier manera.